“En mi corazón hay luz, pero a veces titila”
- Milo J
“But I am curious
I switch the TV off
Now...I want to see how it operates
How it can put me into all this weird situations”
- Bjork
En la cosmología de la antigua Grecia, el empíreo era la región más elevada del
cielo, morada de los dioses.
En Empíreo LGM, Paul W. León invoca este ideal paradisíaco a través de la
proyección fragmentada de la fachada de la casa que fue demolida para construir el
presente espacio de exposiciones. Fachada fantasmagórica, entonces, de un barrio
que viene cediendo paulatinamente su carácter urbanístico original, habitacional,
familiar, urdimbre de intimidades, por uno de vocación cultural, comercial, pública e
impersonal.
La proyección se activa y desactiva dirigiendo nuestra mirada, ora a la sedienta
imagen de la fachada hoy inexistente, ora al dispositivo que le da vida, a través de
una tecnología elemental,
semi artesanal,
semi electrónica, capturándonos ante el parpadeo seductor de una improbable y
ubicua deidad que nos envuelve.
Somos polillas revoloteando alrededor de la luz de un bombillo intermitente, que
confundimos con el paraíso.
Curaduría: Sylvia Suárez
